“Sugerencias pertinentes mediante la auto-evaluación y la coevaluación de la escritura”
La
evaluación en el contexto de la atención a la diversidad debe entenderse como
un proceso sistemático y permanente, que sirve para ajustar, reorientar y
mejorar el trabajo que se realiza según las características particulares. De
acuerdo con el Plan de estudios 2011. Educación Básica, no todos los alumnos
requieren ser evaluados con los mismos instrumentos. Según sus propias
necesidades se emplearán diversos instrumentos para recabar información acerca
de los aspectos curriculares que se pretenden evaluar, con la intención de que
muestren cuáles son los logros o avances del alumno, así como sus cualidades.
Estos instrumentos podrán ser:
•
Guías de observación dentro del aula y en diversas actividades escolares.
•
Evidencias: diarios, trabajos y cuadernos del alumno.
•
Diseño de actividades específicas que permitan evaluar los aprendizajes
esperados de los alumnos.
•
Pruebas escritas adecuadas a los alumnos.
Por
otra parte, será necesario establecer los criterios de evaluación y algunas
consideraciones al momento de evaluar. Si el maestro ha planeado evaluar a su
grupo de alumnos mediante una exposición oral, es evidente que deberá hacer
modificaciones en el caso de un niño con discapacidad auditiva. La evaluación durante
el ciclo escolar de criterios claros, basados en una planificación sistemática
y específica para el alumno. Al respecto, en lugar de hacer una evaluación oral
se sugiere hacer una evaluación por escrito, ya que hacerlo del modo propuesto
para los demás propiciará en el niño una disminución considerable en la calidad
de sus respuestas. En el caso de un niño con discapacidad visual, la evaluación
deberá ser predominantemente oral o mediante procedimientos que permitan
valorar los avances, por ejemplo, revisar las formas de participación en el
trabajo o su capacidad de resolución de problemas.
Favorecer
la auto-evaluación del desempeño, forma parte de los procesos de reflexión que
permiten que el alumno siga aprendiendo; para implementarla como oportunidad de
aprendizaje, en atención a la diversidad es necesario identificar qué se va a
evaluar y establecer criterios claros para que el alumno pueda auto-evaluarse.
Una estrategia que favorece la auto-evaluación es la puesta en común de
resultados porque posibilitan que el alumno tenga puntos de referencia de otras
respuestas de solución a una situación planteada. Cuando los alumnos conocen
los criterios de la evaluación de algunas de sus producciones, la
auto-evaluación les permite identificar los puntos de mejora. Por ejemplo, ante
la puesta en común de los resultados de la resolución de problemas se debe
favorecer que los alumnos respondan a ciertas preguntas: ¿cómo lo resolviste?,
¿habrá otras formas de resolverlo?, ¿qué te hizo falta? Éstas permitirán
convertir el error en oportunidad de aprendizaje. De manera individual, la
lista de cotejo es un instrumento de evaluación útil para favorecer la
auto-evaluación de los alumnos; para ello, es recomendable que los criterios se
relacionen con los aprendizajes esperados y con las características de las producciones
que se esperan.

